Ir al contenido principal

POISON HEART

 

Poison Heart - Ramones 🎧🎶



Hace cien años el calentamiento global por fin terminó con el planeta.
Al principio la mayoría de las personas creía que la tierra sucumbiría ante el fuego, sin embargo, después de un mes de calor insoportable sucedió algo que nadie podía entender: comenzó a hacer frío, mucho frío, tanto que todo se congeló.

El hielo comenzó a tragarse a la humanidad, los días se volvieron oscuros y fríos. Los edificios se volvieron escarcha, al igual que los corazones de las personas, y las nuevas generaciones nacimos en este invierno eterno donde el hielo y la naturaleza gobernaban el nuevo mundo.
Los días parecían más largos de lo normal, despertaba cada día en lo que creía era el comienzo de la mañana, aunque todo estuviera oscuro. La cabaña de madera rechinaba por el viento, sinceramente no sabía si era eso o mis dientes.
El pequeño fuego que había prendido la noche anterior estaba a punto de apagarse al igual que mi vida, la poca luz que emanaba reflejaba en las paredes llenas de discos viejos que había usado para cubrirme del frío. Acid Eaters de Ramones hacía que la mitad del lugar fuera cubierta por una tenue luz verde un tanto fantasmagórica, mientras la portada de Mondo Bizarro era iluminada por el fuego, haciendo que todo se vea rojo como en el infierno en el que me encontraba.
Extrañaba la música, incluso habiendo nacido en un mundo donde había desaparecido hace tiempo.
Por fortuna, o desgracia, el tener tantos discos al rededor me daba una sensación de nostalgia como si fuera algo que hubiera vivido. Había leído la mayoría de los libritos que venían en las portadas donde se encontraban las letras de las canciones. Todas eran tan maravillosas que no podía imaginar siquiera como se escuchaba, aunque algunas quedaban en mí. Las letras eran muy profundas, las sentía y podía asegurar que eran mis canciones favoritas.
"Sabes que la vida pasa factura, y la reacción visceral de un poeta es buscar en su propia alma.
Tanta maldita confusión ante mis ojos, pero nada parece inmutarme y ésta aún sobrevive."

Poison Heart era la historia de mi vida, quizás esos tipos estaban contándola antes de que yo naciera, incluso antes de que el fin del mundo ocurriera. Lamentablemente no había electricidad, por lo que jamás podría oír la melodía, y solo me serviría para refugiarme de la fría realidad que había fuera.
Cuando el frío comenzó todo empezó a congelarse haciendo que las cosas dejaran de funcionar, no se podía vivir en los antiguos edificios porque estaban cubiertos de nieve hasta arriba, retrocedimos en el tiempo y comenzamos a vivir en cuevas o cabañas que hacíamos con la madera de árboles talados, o en este caso, discos de vinilo que solo servían para eso.
Se perdió el 80% de la humanidad, todos murieron congelados sin poder soportar las bajas temperaturas. Solo los pobres desgraciados que sobrevivimos a la nueva era de hielo seguíamos respirando a duras penas. Yo era de las pocas sobrevivientes, la mayoría decidió suicidarse antes de pasar tanto frío y en realidad los entendía. Lo hubiera hecho si no tuviera una razón para quedarme... y justamente esa razón era quien me miraba en ese momento esperando algo para comer.
Un pequeño zorro de pelaje blanco levantó las orejas cuando salí debajo de las mantas, volví a encender el fuego antes de que se extinga por completo, haciendo que el verde y rojo de los álbumes brillaran más, y tiré un pedazo de carne de venado congelada a las llamas para después sacarla y dársela. Snow era un zorro de nieve que había aparecido hace algunos años, era de las pocas especies que podían sobrevivir a estas temperaturas y el único que había confiado en un humano para vivir. Le había salvado la vida y se había quedado conmigo, sin embargo, esto no era para siempre.
Justamente hoy acabaría.
Snow no quería vivir en una cabaña con fuego, cubierto por álbumes viejos y gastados.
Yo no quería vivir sin él.
Todo el día estuve esperando ese momento, cuando la luz del día comenzó a desaparecer, ambos nos preparamos para salir.
Tomé mi hacha y esperé.
Oímos los aullidos y fue la señal para dejar el lugar, abandonamos nuestro refugio de colores, repleto de música que jamás seria oída, lleno de luz y fuego que nos había mantenido apenas con vida.
Ambos caminamos hacia el bosque, entre el hielo y la oscuridad, las ramas con escarchas salían de la tierra como si fueran manos que rogaran por ayuda, y hacía tanto frío que el viento las podía romper al soplar. Así de frágil era la vida.
Snow y yo terminamos en un claro abierto donde había una pequeña laguna, en la otra orilla tres zorros al igual que él nos miraban con paciencia, esperándolo. Le sonreí y él movió sus orejas como si también lo hubiera hecho. Sé que agradecía que le salvara la vida así como él me había salvado al hacerme compañía... pero era hora.
Snow salió corriendo y cuando lo vi seguro del otro lado levanté el hacha y la clave con fuerza en el lago congelado. Un gran pedazo de hielo se separó del resto, dándome la bienvenida.
Antes de sumergirme levanté la mirada y vi a ese pequeño zorro. Podía jurar que había levantado su rostro para verme, pero solo fue un momento antes de desaparecer entre los árboles.
"Haciendo amistad con un vagabundo destrozado. Él solo sonríe, realmente me sacude", recordé la letra de la canción por última vez, entonces me quité la ropa y me sumergí.
Fueron siete años fríos para mí, y era suficiente. Mi corazón estaba completamente envenenado y frío.
Era hora de que ambos nos descontamináramos y volviéramos a la naturaleza.






-Dezz

Comentarios

Entradas más populares de este blog

PIEZAS

Nacemos como seres rotos, incompletos e imperfectos. Vivimos una vida vacía intentando encontrar eso que falta, la última pieza. Algunos pasan toda su vida buscándola, otros la encuentran y la rompen, incluso la pierden. Sin embargo los verdaderos afortunados las guardan y protegen, las hacen parte de sí mismos. Se completan.  Encontré mi pieza en el lugar menos esperado, el mar. Ella flotó a mi con tranquilidad, como si supiera cuál era su lugar, como si me conociera de toda la vida. No comprendí en ese momento que estaba completa, incluso antes de estarlo.  Su existencia me llenó de vida, ya no estaba rota. Esa pieza grande y poderosa sonrió, se unió a mi y fui feliz. Tan malditamente feliz. Nacemos como piezas rotas, sí, pero se puede arreglar. Podemos arreglarnos.  Hay otras piezas rotas en el mundo que no encajan en ninguna parte hasta que encuentran su forma en otro cuerpo, otro universo. Tengo mi pieza, mi persona, mi alma gemela.  Apareció cuando menos l...

CONSULTORIO DE ALMAS

— Una alma joven llena de inocencia, un alma perturbada dispuesta a todo, y un demonio preparado para destruirlos.  La doctora resumió su historia a la paciente, causando un poco de suspenso. Acomodó a la joven en la camilla y puso la luz directa sobre su rostro.   La paciente temía ir al dentista y no había forma de que pudieran atenderla tan fácilmente, entonces llegó a un acuerdo con la doctora. Le pidió que le contara una historia de terror, la cual le cause más miedo que los instrumentos odontológicos. Esta accedió con diversión, si era la única forma de realizar su trabajo en paz entonces lo haría. — ¿Conoces al hada de los dientes? —su paciente movió los ojos en señal de afirmación, no podía moverse a causa de los instrumentos que sostenían su rostro y boca—. Bien, hay una leyenda donde dicen que el hada de los dientes no es tan buena como la pintan. Esto le sucedió a una joven hace mucho tiempo, pero no lo suficiente para poder olvidarlo.  Entonces la dentist...