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PAPÁ

 Desde que era pequeña fui bendecida con la protección de un ángel, es por eso que creía en ellos.

 Este ángel bajó a la tierra hace mucho tiempo, en verano, esperando pacíficamente el momento en que tenga que cumplir con su labor. Y eso se cumplió cuando llegó una primavera, el día que nací.
 Tenía un gran ángel que me protegía y guiaba a cada paso que daba. Un ángel lleno de luz que desbordaba e iluminaba a todo aquel que lo conociera, y tuve el honor de poder presenciar esa luz. Era como el verano, como cuando llegó. Cada vez que sonreía volvía todo muy cálido.
 Sin embargo, cuando el frío llegó, esa sonrisa comenzó a congelarse. 
Así como el invierno congela el aire y todo a su al rededor, mi ángel también comenzó a enfriarse.
 Rogué y rogué que llegara la primavera, donde podía ayudarlo. Quizás si el frío desaparecía un poco, si las flores florecían, mi ángel volvería a ser cálido.
Pero no fue así, la primavera llegó y él seguía soltando escarcha.  Las flores crecieron y tomaron color, pero él se volvía más gris.
Una vez le pregunté si era mi culpa, si yo estaba siendo inútil, porque no estaba sirviendo de nada que trajera la primavera. Le pregunté por qué su sonrisa seguía congelada como en invierno.
Pero él solo me miró con tranquilidad y dijo que su tiempo estaba acabando, que su trabajo había terminado.
 Con desesperación tomé su mano para que me pasara su invierno, para quitárselo de encima. Quizás podía utilizarlo para congelar el momento, y que jamás tenga que irse.
Él solo negó con la cabeza, con mucha paz, y dijo que las estaciones eran imposibles de parar.
Y rompiendo esa expresión de hielo que se le había formado, sonrió. La sonrisa iluminó su rostro, y a pesar de que su tiempo se había enfriado en el invierno, pude sentir calidez después de mucho tiempo.
El verano llegó, pero mi ángel no pudo verlo. Tuvo que partir un poco antes, cuando todavía era primavera.
Sin embargo se siente cálido cada vez que pienso en él.
Y su sonrisa de verano, que aún mantengo en mi memoria, me recuerda que aunque haga frío y todo se congele, las estaciones pasan y la calidez llega.




R.A.V.




-K.A. Valdez

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