La melodía triste que suena en el piano justo ahora se siente ruidosa, como si gritara muchas cosas en mi oído.
Me hace pensar, y normalmente hacerlo es muy peligroso. Me dan ganas de gritar, pero no tengo mucha fuerza.Estuve dando gritos desde que tengo memoria, gritando tan fuerte que mi garganta se desgarra y me duele todo. Me duele mucho.
Sin embargo, la mayoría de las veces no se escucha… ¿o me están ignorando? Ya no lo sé, hace mucho tiempo dejé de saberlo.
Vivir consumida por un dolor es difícil, pesado. Me pesa tanto la vida que la mayoría de las veces camino con dificultad.
Quiero que me escuchen, lo necesito. ¿Pero por qué nadie quiere? O si quieren, ¿por qué no lo veo?
Toda la vida me sentí insignificante, todo el tiempo me preguntaba por qué me sentía tan pequeña. Cada vez más. Es una sensación horrible, y extraña. La vida pesa mucho, las lágrimas también.
No sé como respirar, me gustaría aprender.
No sé cómo no llorar.
No sé como vivir. Y casi todo el tiempo me pregunto si en verdad quiero hacerlo. Nadie me pregunto si quería nacer, si quería llevar el peso de la vida sobre mis hombros, nadie dijo “¿estás dispuesta a soportarlo?”.
Nadie.
Nadie está dispuesto a escuchar los gritos de agonía que se escapan a través de mi mirada vacía. Me pregunto como pueden verme y creer que todo está bien, ¿ni siquiera lo sospechan? Me gustaría ser el dedo señalador que regaña a los demás y grita “esa chica está malditamente mal”, pero al ser esa chica no puedo ser oída.
Es difícil vivir como una batería pinchada, puedo cargar al 100%, pero en un abrir y cerrar de ojos estoy a la mitad. Y luego en cero otra vez. ¿Saben que agotador es eso? Fingir sonrisas, creer que todo está bien, resistir, seguir adelante. Estar feliz y enojado. Estar feliz y triste. Olvidar por completo como se siente la felicidad.
Ser una flecha que se dirige hacia arriba y luego caer en picada me agota completamente, y al final con parpados caídos y lágrimas en los ojos solo suspiro y pienso acá vamos otra vez.
Como todas las noches, ahí voy.
Suena otra canción, y ahí voy.
¿Pero a dónde? Me siento tan perdida que olvide siquiera donde estoy.
¿Qué estoy escribiendo? No lo sé, quizás tan solo es otro grito ahogado que jamás será escuchado.
Tan solo otra canción triste de la playlist, vacía y sin gracia que es mi vida.
-Dezz.
Comentarios
Publicar un comentario