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TRES A LA PAR

Desde pequeña tuve en claro que me casaría con un Azul, no había opciones al respecto. El Azul y yo nos complementábamos, él era uno, yo era otra. Era lo obvio, lo natural. Quería al Azul, estoy segura de eso, y estaba feliz con esa naturaleza... pero un día ese Azul me rompió el corazón, entonces nos separamos. La Magenta, mi mejor amiga, me cuido en todo momento. Ella estuvo ahí cuando ese Azul me lastimó, prometió que haría que dejara de doler. Un abrazo y estaba bien. Una caricia y estaba bien. Un beso y... ¿Estaba bien?  Magenta derrumbó mi naturaleza, toda la vida había creído que me casaría con un Azul. O alguien parecido a él, ¿pero con una Magenta? Tomó mucho tiempo comprender ese sentimiento, quise a ese Azul, quería a esa Magenta. ¿Qué color era? ¿quién era el indicado? ¿qué era normal o lo correcto?  Decidí elegir con mi corazón y amar a mi querida Magenta... pero otra vez rompieron mi corazón y esta vez fue ella. La última vez que había  visto al Azul me advi...

¿ESTARÁS BIEN?

  (Escrito para el taller de Escritura y Literatura. La consigna fue "¿qué pasaria si nos hicieramos un tatuaje y este cobrara vida?")   Desde el primer momento en el que leí Given sabía que había una escena que debía tatuarme si o sí. Hay un momento en la  historia, donde uno de los personajes tiene que dejar ir a alguien. Cuando el otro le dice "Adiós", él cree que está listo para dejarlo, sin embargo siente el impulso de darse vuelta. Justo en ese momento aparece la imagen del protagonista, sonriendo y diciendo una frase. Una única frase con el peso para aplastar cualquier cosa y a cualquier persona. Mafuyu sonríe, inclina la cabeza hacia un lado y dice: "Estarás bien."  Esa frase fue recordada con desesperación, ternura, enojo, deseo y un ruego. Y eso fue lo mismo que sentí cuando la vi. Se volvió un recordatorio para los momentos difíciles, y sabía que debía tenerla presente en mí para siempre. Entonces llegó el día, y por fin salía del salón de ta...

SÚPLICA AL DIABLO

(Consigna de taller: invasión vikinga a Inglaterra) Año 793,  junio .  Dios nos había bendecido con otro día tranquilo en el monasterio. Los monjes gozaban de salud y la paz era dichosa en nuestro reino. Los pequeños pájaros cantaban, la gloria de dios nos iluminaba...  ¿Pero  qué  era ese sonido extraño que escuchaba a lo lejos?   Nuestro monasterio se encontraba a una corta distancia de la playa, desde allí pudimos ver barcos extraños acercándose a la orilla. Le recé a Dios, pedí que fueran visitantes amistosos. Pero no recé lo suficiente alto, porque nuestro señor no me escuchó.  Poco sabia en ese momento, mientras oraba, que el mismísimo diablo tripulaba esos barcos y que sería nada más y nada menos que el comienzo de nuestro fin.  De repente algo perturbó nuestra tranquilidad, mis hermanos se alteraron. Pequeñas embarcaciones se acercaban a la costa, y los gritos no tardaron en llegar.  Los demonios del norte pisaron nuestras tierra...

̶(̶S̶A̶D̶)̶ PLAYLIST

La primera canción sonó, la melodía era lenta y dolorosa, se clavaba muy dentro de mí. A veces se necesitaba una mínima cosa para estallar. Me gustaría que los demás puedan ver el mundo a través de mis ojos, y sentir la desesperanza que me consume. La segunda comenzó, entonces una lágrima corrió por mi mejilla. Me gustaría salir de este caparazón roto al menos una vez. La tercer canción llegó con un llanto ahogado, intentando ocultarlo dentro de mi ser. A veces intento recordar cuando todo se volvió oscuro, cuando fue que la realidad se quebró y volvió gris, pero no lo recuerdo. No pude escuchar la cuarta canción, mi cabeza dolía y los oídos zumbaban por las lágrimas derramadas. Pareciera que pasó poco tiempo desde la última vez que sonreí con sinceridad, y a su vez siento que el sufrimiento es eterno, y lleva instalado ahí desde hace mucho, mucho tiempo . Para ...

PAPÁ

  Desde que era pequeña fui bendecida con la protección de un ángel, es por eso que creía en ellos.  Este ángel bajó a la tierra hace mucho tiempo, en verano, esperando pacíficamente el momento en que tenga que cumplir con su labor. Y eso se cumplió cuando llegó una primavera, el día que nací.  Tenía un gran ángel que me protegía y guiaba a cada paso que daba. Un ángel lleno de luz que desbordaba e iluminaba a todo aquel que lo conociera, y tuve el honor de poder presenciar esa luz. Era como el verano, como cuando llegó. Cada vez que sonreía volvía todo muy cálido.  Sin embargo, cuando el frío llegó, esa sonrisa comenzó a congelarse.  Así como el invierno congela el aire y todo a su al rededor, mi ángel también comenzó a enfriarse.  Rogué y rogué que llegara la primavera, donde podía ayudarlo. Quizás si el frío desaparecía un poco, si las flores florecían, mi ángel vo...

RETURN

  PRÓLOGO .    Sonriendo, corrí bajo la lluvia, haciendo rodar mi paraguas. Era una noche negra y estaba mojándome más de la cuenta, pero no importaba mucho porque estaba feliz.   Mi última noche, en la mañana debía volver a la casa de mi madre y quería disfrutarlo al máximo. Nunca llamaba a ese lugar mi hogar, ya que el único hogar lleno de amor y cariño que conocía era el de mi padre. Mi casa, donde realmente éramos una familia.  Estaba de camino a la tienda, mi hermano ni siquiera había notado que tomé su bicicleta, se encontraba demasiado concentrado en el torneo de futbol que jugaba sentado frente al televisor junto a su amigo y mi padre.  Al principio jugaban God of War, pero luego de media hora escuchándome hablar de dioses y cómo algunas partes en el juego no eran correctas (no era casualidad que nos hubieran nombrado con el nombre de una diosa y el de una deidad), se cansaron y cambiaron a uno de futbol.  Así que tomé las llaves del canda...

SOLA

Mi hogar queda en un rincón de la galaxia, ubicado en un viejo y pequeño universo rodeado de millones de mundos infinitos. Los demás universos son coloridos, brillantes, pero mi hogar es chiquito y polvoriento, la tierra es gris, lo cubren nubes negras. Me siento incómoda aquí, pero no puedo ser iluminada por los demás. Incluso aunque estoy rodeada de estos mundos y lugares infinitos, es solitario, silencioso. Y triste, muy triste. -K.A. Valdez