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SOLO ES OTRO GRITO AHOGADO (Suicide Note)

  La melodía triste que suena en el piano justo ahora se siente ruidosa, como si gritara muchas cosas en mi oído.  Me hace pensar, y normalmente hacerlo es muy peligroso. Me dan ganas de gritar, pero no tengo mucha fuerza. Estuve dando gritos desde que tengo memoria, gritando tan fuerte que mi garganta se desgarra y me duele todo. Me duele mucho. Sin embargo, la mayoría de las veces no se escucha… ¿o me están ignorando? Ya no lo sé, hace mucho tiempo dejé de saberlo. Vivir consumida por un dolor es difícil, pesado. Me pesa tanto la vida que la mayoría de las veces camino con dificultad. Quiero que me escuchen, lo necesito. ¿Pero por qué nadie quiere? O si quieren, ¿por qué no lo veo? Toda la vida me sentí insignificante, todo el tiempo me preguntaba por qué me sentía tan pequeña. Cada vez más. Es una sensación horrible, y extraña. La vida pesa mucho, las lágrimas también. No sé como respirar, me gustaría aprender. No sé cómo no llorar. No sé como vivir. Y cas...

LA REALIDAD NO TIENE COLOR

 El joven se encontraba sentado en el parque cuando todo comenzó. Estaba tan concentrado en su libro que tardó un momento en notar el temblor. El suelo comenzó a moverse haciendo que todo en él vibrara. A su al rededor el mundo se  sacudió tan fuerte  que parecía una explosión.  Repentinamente  el tiempo se congeló, las cosas a su al rededor se detuvieron, incluso el viento dejó de soplar. Y entonces una luz lo cegó por completo. Su visión se volvió azul pero no uno brillante, uno oscuro, horrible. Tubos de luces conectaron con el suelo, rayos azules bajaron a toda velocidad, tomando su cuerpo, su alma. Esas luces venían de unos platillos en el cielo, ¿eran alienígenas? No lo sabía, sin embargo le sorprendía más  el poder de los colores que lo rodeaban que las máquinas de última generación que sobrevolaban sobre él. Colores puros penetraban el espacio, el azul cortaba el violeta  como espadas. De repente el chico comenzó a flotar producto de esos rayos...

TRES A LA PAR

Desde pequeña tuve en claro que me casaría con un Azul, no había opciones al respecto. El Azul y yo nos complementábamos, él era uno, yo era otra. Era lo obvio, lo natural. Quería al Azul, estoy segura de eso, y estaba feliz con esa naturaleza... pero un día ese Azul me rompió el corazón, entonces nos separamos. La Magenta, mi mejor amiga, me cuido en todo momento. Ella estuvo ahí cuando ese Azul me lastimó, prometió que haría que dejara de doler. Un abrazo y estaba bien. Una caricia y estaba bien. Un beso y... ¿Estaba bien?  Magenta derrumbó mi naturaleza, toda la vida había creído que me casaría con un Azul. O alguien parecido a él, ¿pero con una Magenta? Tomó mucho tiempo comprender ese sentimiento, quise a ese Azul, quería a esa Magenta. ¿Qué color era? ¿quién era el indicado? ¿qué era normal o lo correcto?  Decidí elegir con mi corazón y amar a mi querida Magenta... pero otra vez rompieron mi corazón y esta vez fue ella. La última vez que había  visto al Azul me advi...

¿ESTARÁS BIEN?

  (Escrito para el taller de Escritura y Literatura. La consigna fue "¿qué pasaria si nos hicieramos un tatuaje y este cobrara vida?")   Desde el primer momento en el que leí Given sabía que había una escena que debía tatuarme si o sí. Hay un momento en la  historia, donde uno de los personajes tiene que dejar ir a alguien. Cuando el otro le dice "Adiós", él cree que está listo para dejarlo, sin embargo siente el impulso de darse vuelta. Justo en ese momento aparece la imagen del protagonista, sonriendo y diciendo una frase. Una única frase con el peso para aplastar cualquier cosa y a cualquier persona. Mafuyu sonríe, inclina la cabeza hacia un lado y dice: "Estarás bien."  Esa frase fue recordada con desesperación, ternura, enojo, deseo y un ruego. Y eso fue lo mismo que sentí cuando la vi. Se volvió un recordatorio para los momentos difíciles, y sabía que debía tenerla presente en mí para siempre. Entonces llegó el día, y por fin salía del salón de ta...

SÚPLICA AL DIABLO

(Consigna de taller: invasión vikinga a Inglaterra) Año 793,  junio .  Dios nos había bendecido con otro día tranquilo en el monasterio. Los monjes gozaban de salud y la paz era dichosa en nuestro reino. Los pequeños pájaros cantaban, la gloria de dios nos iluminaba...  ¿Pero  qué  era ese sonido extraño que escuchaba a lo lejos?   Nuestro monasterio se encontraba a una corta distancia de la playa, desde allí pudimos ver barcos extraños acercándose a la orilla. Le recé a Dios, pedí que fueran visitantes amistosos. Pero no recé lo suficiente alto, porque nuestro señor no me escuchó.  Poco sabia en ese momento, mientras oraba, que el mismísimo diablo tripulaba esos barcos y que sería nada más y nada menos que el comienzo de nuestro fin.  De repente algo perturbó nuestra tranquilidad, mis hermanos se alteraron. Pequeñas embarcaciones se acercaban a la costa, y los gritos no tardaron en llegar.  Los demonios del norte pisaron nuestras tierra...

̶(̶S̶A̶D̶)̶ PLAYLIST

La primera canción sonó, la melodía era lenta y dolorosa, se clavaba muy dentro de mí. A veces se necesitaba una mínima cosa para estallar. Me gustaría que los demás puedan ver el mundo a través de mis ojos, y sentir la desesperanza que me consume. La segunda comenzó, entonces una lágrima corrió por mi mejilla. Me gustaría salir de este caparazón roto al menos una vez. La tercer canción llegó con un llanto ahogado, intentando ocultarlo dentro de mi ser. A veces intento recordar cuando todo se volvió oscuro, cuando fue que la realidad se quebró y volvió gris, pero no lo recuerdo. No pude escuchar la cuarta canción, mi cabeza dolía y los oídos zumbaban por las lágrimas derramadas. Pareciera que pasó poco tiempo desde la última vez que sonreí con sinceridad, y a su vez siento que el sufrimiento es eterno, y lleva instalado ahí desde hace mucho, mucho tiempo . Para ...

PAPÁ

  Desde que era pequeña fui bendecida con la protección de un ángel, es por eso que creía en ellos.  Este ángel bajó a la tierra hace mucho tiempo, en verano, esperando pacíficamente el momento en que tenga que cumplir con su labor. Y eso se cumplió cuando llegó una primavera, el día que nací.  Tenía un gran ángel que me protegía y guiaba a cada paso que daba. Un ángel lleno de luz que desbordaba e iluminaba a todo aquel que lo conociera, y tuve el honor de poder presenciar esa luz. Era como el verano, como cuando llegó. Cada vez que sonreía volvía todo muy cálido.  Sin embargo, cuando el frío llegó, esa sonrisa comenzó a congelarse.  Así como el invierno congela el aire y todo a su al rededor, mi ángel también comenzó a enfriarse.  Rogué y rogué que llegara la primavera, donde podía ayudarlo. Quizás si el frío desaparecía un poco, si las flores florecían, mi ángel vo...